Colocar el codillo en una fuente, con 1/2 vasito de agua en el fondo, para meter al horno (convencional) ajustando el mismo a 175º. En total lo tendremos unas 4 1/2 a 5 horas.
Al cabo de 1 hora bajar el horno a 150º. Ir dando la vuelta cada 30-45 minutos para que se haga y dore igualmente por todos lados. Asimismo si vemos que se seca la fuente añadimos agua en pocas cantidades, intentando mantener al menos 1/2 dedo de profundidad.
En los últimos 30 a 45 min. subirlo a 200º, colocándolo con la mayor parte de la piel hacia arriba para que quede bien dorada y crujiente.
La salsa que había la reservamos.
Metemos en el horno una patata mediana (1,5 horas) y dos dientes de ajo (1 hora). Cuando se enfríen los pelamos y trituramos con la minipimer junto a 50cc. de leche, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen, 1/2 cucharadita de tomillo seco, sal y pimienta molida. Debe quedar cremoso.
Picamos muy finito 1/2 cebolla y la pochamos bien en 1 cucharada de aceite. Añadimos una puntita de harina, 2 cucharadas de la salsa del codillo, 1/2 cucharadita de azúcar y 1 cucharada de vinagre de Módena. Una vez integrado añadimos fuera del fuego 1 cucharadita colmada de mostaza de Dijon.