En Segundo Sanz comercializamos la auténtica morcilla de Burgos preparada en tarro de cristal sin la tripa que habitualmente la recubre.
Este formato permite al consumidor elaborar, de foma sencilla y cómoda, diferentes platos con sólo calentar el contenido.
Es ideal para untar en sabrosas tostas, o como ingrediente en revueltos y tortillas.